El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, supervisó los trabajos de ampliación y pavimentación de la carretera Puebla–Tlaxcala, una vialidad de 6.3 kilómetros que da acceso a la capital del estado y que beneficiará a alrededor de 1.6 millones de personas.
Durante el recorrido, el mandatario informó que la obra se ejecuta a un menor costo en comparación con proyectos por contrato, debido al uso de insumos donados por Petróleos Mexicanos (PEMEX) y módulos de maquinaria adquiridos por el gobierno estatal. Señaló que este modelo de pavimentación se replicará en distintas regiones de la entidad.
La rehabilitación registra un avance del 40 por ciento y forma parte del compromiso de mejorar las entradas y salidas de la ciudad de Puebla. Los trabajos incluyen la modernización integral del bulevar que conecta con el estado de Tlaxcala, con el objetivo de mejorar la movilidad en la zona metropolitana.
El gobernador explicó que el uso de maquinaria permitirá retirar tierra de camellones y guarniciones, además de mejorar la imagen urbana. Añadió que estas acciones se complementarán con el Periférico 5 de Mayo, proyecto que contempla dos circuitos y busca atender de manera integral la problemática vial del norte de la ciudad.
Por su parte, el secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, detalló que la ampliación de la carretera Puebla–Tlaxcala beneficiará directamente a habitantes de las juntas auxiliares de San Pablo Xochimehuacan, San Jerónimo Caleras y San Felipe Hueyotlipan. Vecinos de la zona atestiguaron los avances y señalaron que la obra permitirá reducir tiempos de traslado y mejorar la seguridad vial.

















