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Posdata
23 de enero de 2026

Ahora que la joven de 25 años, de nombre Lidya Valdivia Juárez, por quién recientemente se desquició la carretera Puebla-Orizaba, y por quien se movilizó a las autoridades judiciales, de seguridad, del Ejército, de la Guardia Nacional y hasta de la Marina, sería bueno preguntar ¿quién carajo se va a hacer responsable de eso?
Así es, quién fue el mentiroso o la mentirosa que inventó la desaparición de una supuesta mujer embarazada y por la que Puebla nuevamente se puso en el ojo del huracán por otra supuesta desaparición de las tantas que se registran en el país.
Porque las cifras al respecto, hay que destacarlo, no son nada sencillas, ni mucho menos menores, muy al contrario, dan pavor.
Del 01 de enero al 31 de diciembre de 2025, se registró una cifra espeluznante en el país: un total de 14 mil 79 personas que desaparecieron sin dejar rastro alguno. Esto representa un incremento de 7.8% respecto de 2024 y de 67.2% en comparación con 2019, el primer año de la mentada Cuarta Transformación.
Y sí, leyó usted bien, sumaron más de 14 mil personas desaparecidas tan sólo en el último año.
Empero, según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas, administrado por la Comisión Nacional de Búsqueda, de la Secretaría de Gobernación, fueron 7 mil 970 en 2020; un total de 8 mil 107 en 2021; otros 8 mil 186 en 2022; 10 mil 383 en 2023; 13 mil 53 en 2024, y 14 mil 79 el año pasado.
Y si a esto le incluimos las ocho mil 240 correspondientes a 2019, en los siete años completos en que ha estado en el poder la 4T, han desaparecido un total de 70 mil 198 personas en México.
Otro dato que pone los pelos de punta es que el porcentaje de mujeres desaparecidas se incrementó de 24.65 a 26.03 por ciento a nivel nacional, y de 38.01 a 41.99 por ciento en la Ciudad de México (CDMX), donde el número total de mujeres ausentes pasó de 490 a 967 en ese año.
Por rangos de edad, las sustracciones de mujeres de entre los 10 y los 14 años de edad pasaron de 290 en 2024, a 462 en 2025, y las de 15 a 19 años aumentaron de 702 a mil 92.
En 2025 desaparecieron dos mil 838 menores de edad, más de siete casos al día en promedio. Aunque la cifra representa un incremento de 29.5% respecto de 2024. El aumento en el caso de las niñas y jovencitas fue de casi 43 por ciento.
Eso sí, mientras se dan casos verdaderamente desgarradores porque hay familias enteras que desaparecen, otras personas que no tienen qué hacer, o que, sin saber la verdad y lo que sucede en las relaciones de pareja, hacen alarde y un ridículo show como el de Puebla que ya vimos en que puede terminar.
Porque el caso de Lidya Valdivia debe servir como ejemplo de lo que no se debe hacer si no se tiene certeza de las cosas, de lo sucedido, de las disputas familiares, de los conflictos de pareja y hasta de la salud mental de las personas.
¿O a poco inventar un embarazo es algo normal?
Ayer, en los micrófonos de ¡A Tiempo Noticias! De la tarde (de 1 a 2 pm), en la 102.1 de FM, de La Tropical Caliente, se dijo que el caso de Lidya Valdivia sonaba muy extraño y hasta tenía pinta más de una disputa entre pareja o de una pelea familiar.
Lo peor fue que los parientes y la pareja sentimental de la supuesta desaparecida aseguraron que estaba embarazada y ya tenía nueve meses.
¿No les dará pena el ridículo que hicieron?
Y peor aún, el haber movilizado a las autoridades, y a todo mundo, tal vez por un capricho.
¡Qué vergüenza, carajo!
Puntualmente, en entrevista exclusiva con la periodista Martha Berra, la fiscal general del estado de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, reveló y confirmó la localización con vida de Lidya Valdivia, desaparecida desde la madrugada del domingo 18 de enero. La mujer fue ubicada alrededor de las 16:00 horas en el municipio de Tepetlixpa, Estado de México, y no presentó datos de un embarazo reciente.
“La encontramos sana, sola, sin que nadie estuviera obligándola o que la hubieran secuestrado o algún otro tema que pusiera en riesgo su vida”, puntualizó
El caso me suena algo muy similar al del catedrático de la Ibero, supuestamente desaparecido en Nuevo León, Leonardo Ariel Escobar Barrios, quien, según él, las autoridades lo golpearon, vejaron provocándole que se desorientara hasta perderse quién sabe dónde por varios días.
Lidya Valdivia ni estaba embarazada, ni estaba perdida, ni mucho menos desaparecida o privada de su libertad. Todo indica que se fue por su voluntad, mediante una mentira y un engaño.
poncharelazo@yahoo.com.mx
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