Historiadores y analistas acusaron al gobierno del presidente Donald Trump de “intentar reescribir la historia” de la guerra entre México y Estados Unidos para justificar su política exterior hacia Latinoamérica, tras un comunicado emitido por la Casa Blanca con motivo del aniversario del conflicto bélico.
En el documento, difundido el lunes, la Casa Blanca calificó la guerra de “una victoria legendaria que aseguró el suroeste estadounidense” y la vinculó con las actuales acciones del gobierno estadounidense para “garantizar que el hemisferio siga siendo seguro”, sin mencionar el papel de la esclavitud ni el impacto sobre pueblos indígenas.
El historiador Alexander Aviña, de la Universidad Estatal de Arizona, señaló que el comunicado “minimiza la enorme cantidad de violencia” empleada para la expansión territorial de Estados Unidos y lo calificó como un ejemplo de imperialismo contra México, al presentar el conflicto como una acción defensiva.
Las críticas se extendieron en redes sociales y llegaron a México. Cuestionada sobre el tema, la presidenta Claudia Sheinbaum reaccionó con una breve respuesta durante su conferencia matutina: “Hay que defender la soberanía siempre”, en referencia a la relación bilateral y los señalamientos recurrentes desde Washington.
La guerra entre México y Estados Unidos ocurrió entre 1846 y 1848, tras disputas fronterizas y la anexión de Texas. Como resultado, México cedió más de 1.36 millones de kilómetros cuadrados de su territorio. Especialistas advierten que el comunicado se suma a una serie de acciones del gobierno de Trump para redefinir el relato histórico oficial en Estados Unidos.











