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3 de enero de 2026

Por: Liz Medrano
La Rosca de Reyes es una de las tradiciones más emblemáticas de México cada 6 de enero. Más que un pan, representa una celebración de fe, cultura y convivencia familiar que ha trascendido generaciones. Su presencia en mesas, oficinas, escuelas y espacios públicos convierte esta costumbre en un ritual colectivo que reúne a personas de todas las edades en torno al mismo gesto: partir y compartir.
Su origen se remonta a Europa, especialmente a Francia y España, donde desde la Edad Media se elaboraban panes especiales para conmemorar la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús. Con la llegada de los españoles a América, esta práctica viajó al continente y, en México, adoptó nuevos ingredientes, sabores y significados, fortaleciendo su carácter comunitario.

Con el paso del tiempo, la Rosca dejó de ser únicamente un símbolo religioso para convertirse en un referente cultural. En panaderías artesanales y cadenas comerciales surgen versiones tradicionales y contemporáneas que reflejan la creatividad gastronómica del país, sin perder su profunda carga simbólica.
Cada elemento de la Rosca tiene un significado que forma parte de su historia. Su forma ovalada o circular representa la eternidad, la unión familiar y la continuidad de las tradiciones. También alude al camino de fe y esperanza que, según la tradición cristiana, recorrieron los Reyes Magos para llegar al pesebre.

Dentro del pan se esconden pequeñas figuras que simbolizan al Niño Jesús. Este gesto recuerda el pasaje en el que María y José lo protegieron del rey Herodes. La persona que encuentra una de estas figuras asume el compromiso de organizar la celebración del Día de la Candelaria el 2 de febrero, reforzando la idea de comunidad y responsabilidad compartida.
Las frutas secas y cristalizadas que decoran la parte superior evocan las joyas de las coronas de los Reyes Magos, así como la riqueza espiritual que representa su visita. El propio pan, suave y ligeramente dulce, simboliza hospitalidad, unión y el acto de compartir lo que se tiene con los demás.
Entre sus principales símbolos destacan:
Más allá del simbolismo, la Rosca de Reyes es hoy una experiencia cultural que reúne a familias, viajeros y comunidades enteras. Para quienes visitan México en enero, participar en esta tradición es una forma auténtica de acercarse a la identidad del país, donde la gastronomía no solo alimenta el cuerpo, sino también la memoria, la historia y el sentido de pertenencia.




