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Un sismo de magnitud 6.1 que sacudió la capital peruana provocó una peculiar reacción en una iglesia evangélica. Durante un culto, una pastora interpretó el temblor como una manifestación de la presencia divina. “¡Más fuerte, Padre, más fuerte!”, exclamó con entusiasmo ante su congregación, asegurando que el movimiento telúrico era señal de que “Dios estaba













