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15 de junio de 2026

Imagen Generada por IA
Por Redacción
La crisis institucional que sacude al municipio de Acatlán de Osorio escaló este lunes a niveles sin precedente. Decenas de habitantes tomaron el Palacio Municipal para exigir la destitución de la presidenta municipal, Guadalupe Lucero “Lupita” Bárcenas, en una jornada que terminó con altercados entre manifestantes y elementos de seguridad, la detención de al menos una mujer identificada como maestra, y una histórica sesión de Cabildo en la que los regidores votaron por separar del cargo al secretario de Seguridad Pública y al secretario del Ayuntamiento.
Alrededor de las 10 horas de este lunes 15 de junio, decenas de manifestantes se congregaron en el centro del municipio. Una vez que llegaron al Palacio Municipal, iniciaron con las consignas “¡Fuera Lupe!” y “¡Fuera el marino!”, mientras elementos de seguridad llegaban a resguardar el inmueble.
Posteriormente, los pobladores reportaron altercados con los uniformados durante la manifestación. Entre sus demandas también exigieron el cese del titular de Seguridad Pública, Juan Alberto Domínguez López. Según los manifestantes, se registró la detención arbitraria de una maestra, a quien tenían retenida al interior de la sede municipal.
Minutos después, la protesta derivó en una reunión entre los manifestantes, presidentes de juntas auxiliares y regidores del municipio, en un intento por encauzar institucionalmente la inconformidad ciudadana.
En este tenor, los regidores del Cabildo de Acatlán de Osorio aprobaron en sesión la destitución del secretario de Seguridad Pública municipal, Juan Alberto Domínguez López, y del secretario del Ayuntamiento, Álvaro Cruz, dos de las figuras más señaladas en el conflicto que enfrenta la administración de Bárcenas.
La salida de Domínguez López era una de las demandas más urgentes de la ciudadanía y del propio Cabildo. El regidor de Gobernación, Juan José Gómez García, había denunciado que el director de Seguridad Pública irrumpió en la sala de Cabildo vestido de civil y portando un arma de fuego, en una acción que calificaron como intimidación en represalia por las críticas sobre su desempeño y los nulos resultados contra la delincuencia en el municipio.
El funcionario, teniente de la Marina, es señalado además de una extraña pasividad ante los reportes sobre venta de estupefacientes en por lo menos cinco puntos del municipio, lo que llevó a ciudadanos a acusarlo de dejar operar a células de narcomenudistas.
El pasado 8 de junio, en sesión ordinaria, el Cabildo aprobó por mayoría recurrir formalmente al Congreso del Estado para solicitar el inicio de un procedimiento de revocación de mandato en contra de la presidenta municipal, a quien acusan de presunto abuso de poder, opacidad financiera y graves irregularidades administrativas.
Entre los motivos documentados figura el manejo opaco del erario. Según una revisión al Portal Nacional de Transparencia, Bárcenas mantuvo en opacidad los contratos firmados durante su primer año de gobierno: gastó 51.8 millones de pesos en obra pública, pero solo comprobó tres millones 449 mil pesos a través de dos contratos.
La alcaldesa y el Congreso responden
Tras cinco días de silencio luego del voto del Cabildo, Bárcenas emitió un comunicado en el que acusó que los regidores que buscan su destitución actúan movidos por intereses de tipo “político” y “económico”.
El Congreso del Estado, por su parte, descartó una destitución inmediata al señalar que una eventual remoción no puede concretarse únicamente por una decisión del Cabildo, sino que requiere una justificación jurídica y el cumplimiento de los procedimientos establecidos por la ley.
Fue precisamente ese bloqueo institucional lo que, según manifestantes, los impulsó a tomar las calles y, este lunes, el propio Palacio Municipal. Con dos funcionarios destituidos y la alcaldesa aún en el cargo, la situación en Acatlán de Osorio permanece en tensión y su futuro político sigue sin resolverse.




