Cargando contenido...
6 de julio de 2026

Martha Berra
El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, reiteró su rechazo a las iniciativas legislativas relacionadas con el reconocimiento de la identidad de género de las infancias trans, al sostener que dichas propuestas buscan “cambiar el sexo biológico a nuestros niños” bajo el argumento de “falsos valores”.
Durante la homilía dominical celebrada en la Catedral de Puebla, el prelado cuestionó la iniciativa que actualmente discute el Congreso del Estado, conocida como “Ley de Infancias Trans”, y afirmó que la prioridad de la sociedad debe ser garantizar los derechos fundamentales de niñas, niños y adolescentes.
“Ya ven hasta dónde hemos llegado: querer cambiar de sexo a nuestros niños alegando falsos valores, cuando debemos defender sus derechos a la vida, a la salud y a la educación. Ese debe ser nuestro trabajo”, expresó el arzobispo durante su mensaje.
Sánchez Espinosa señaló que la sociedad atraviesa una etapa de incertidumbre y consideró que las decisiones sobre estos temas no deben guiarse por intereses de poder o económicos. “Estamos viviendo en esa disyuntiva, en esa amenaza que se siente en nuestra humanidad y no podemos seguir guiándonos por criterios del poder y del dinero. Vamos a pedir al Señor que nos haga crecer de verdad en valores humanos, familiares y cristianos”, añadió.
El trasfondo: la discusión legislativa y el fallo de la Corte
La postura del arzobispo se da en medio de la discusión que mantiene la LXII Legislatura del Congreso de Puebla en torno a la iniciativa de infancias trans, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenara al Congreso estatal armonizar su legislación para garantizar el derecho de niñas, niños y adolescentes trans al reconocimiento de su identidad de género autopercibida —una figura jurídica distinta a un cambio de sexo biológico.
Días antes, el 26 de junio, la Arquidiócesis de Puebla ya había fijado postura por escrito, en la que llamó a los legisladores a abrir “un diálogo amplio, serio y responsable” con especialistas en medicina, psicología, bioética, derecho y educación, así como con organizaciones civiles y familias, antes de discutir la iniciativa. En ese comunicado, la Arquidiócesis aclaró que su rechazo a la ley no debe interpretarse como una postura contra las personas trans, y reiteró su compromiso de acompañar “con respeto, escucha y caridad cristiana” a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento o conflicto relacionadas con su identidad.
Violencia, desapariciones y el Mundial
En la misma homilía, el arzobispo también se refirió a la euforia generada por los recientes triunfos de la Selección Mexicana en el Mundial y advirtió que ese entusiasmo no debe desviar la atención de los problemas que enfrenta el país, como la violencia, la inseguridad, los homicidios y las desapariciones.
Recordó que, tras los festejos por las victorias del Tricolor, se registró la muerte de cuatro personas, mientras continúan los casos de personas desaparecidas y de familias —muchas de ellas madres buscadoras— que siguen en la búsqueda de sus seres queridos.
Sánchez Espinosa también elevó una oración por el descanso de la periodista veracruzana Roxana Berenice Guzmán Ramírez, quien fue privada de la libertad el 2 de junio en Nanchital, Veracruz, y fue localizada sin vida días después en el municipio de Moloacán. El arzobispo expresó su solidaridad con la familia de la comunicadora y con el gremio periodístico, y lamentó que continúen los ataques contra quienes ejercen el periodismo en el país.
Finalmente, el arzobispo sostuvo que el buen momento deportivo de la Selección Mexicana representa una alegría legítima para la población, pero insistió en que no debe convertirse en una distracción frente a la crisis de seguridad que vive México, un fenómeno que, dijo, también se refleja en otras naciones del mundo.




