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18 de agosto de 2025

Leslie Jiménez
En Puebla, la mayoría de las personas en prisión tienen un nivel educativo bajo. De acuerdo con el Censo Nacional del Sistema Penitenciario 2024 del INEGI, el 38% de los reclusos solo cursó la secundaria.
Además, 2,652 internos estudiaron únicamente primaria o preescolar, y 471 no recibieron ningún tipo de educación formal.
En contraste, solo 20 personas privadas de la libertad tienen maestría, 263 cuentan con licenciatura y 1,047 llegaron a preparatoria.
El Banco Interamericano de Desarrollo ha señalado que una mayor escolaridad reduce las probabilidades de caer en actividades delictivas, ya que mejora el acceso a empleos legales y mejor remunerados.
La tendencia también se repite en el Centro de Internamiento para Adolescentes de Puebla, donde la mayoría de los jóvenes detenidos tampoco superaron la educación básica.




